Los rasgos que caracterizan a Aya no son nada comunes. Esto se debe a que su padre, cuyo nombre es desconocido, es de raza blanca, mientras que su madre, Mariko, nación en Japón. Por lo tanto, Aya puede disfrutar de muchos rasgos faciales asiáticos, como la forma de la cara y los ojos, mientras que posee otras características caucásicas como el pelo rubio y los ojos azules.
Las desgracias parecen haber acompañado a Aya Brea desde muy temprano. Cuando contaba con tan solo cinco años de edad perdió en un accidente de tráfico a su madre, así como su única hermana, de nombre Maya. Este suceso tuvo lugar en diciembre de 1977.
Tras este trágico incidente, los órganos de Maya fueron conservados. Esto permitió que una operación de trasplante de cornea fuera realizado exitosamente con Aya en el año 1986. Sin embargo, al mismo tiempo, un riñón de Maya fue trasplantado. La persona que recibió el órgano fue una chica joven llamada Melissa Pearce. Lo que resultó fuera de lo común es que la mitocondria de Maya Brea resultó estar muy evolucionada y esto produjo que comenzara a cambiar la estructura genética tanto de Aya como de Melissa.
Aya Brea estudio criminología en la Universidad de Virginia y estuvo involucrada en el programa ROTC , lo que le permitió llegar a ser una detective perteneciente al New York Police Department (Departamento de Policía de Nueva York).
Como era de esperar, no todo transcurrió con normalidad. Durante los seis primeros meses en este trabajo, Aya estuvo implicada en lo que se llegó a conocer como el Incidente de Bloqueo de Nueva York. Debido a que era una oficial, Aya formó parte de un equipo "padre-hija" en la que le correspondió a Daniel "Bo" Dollis, un policía veterano, el privilegio de ser su compañero. El 24 de diciembre de 1997, Aya asistió a una ópera en el Cargnegie Hall con su cita, cuyo nombre no es mencionado. La obra estuvo protagonizada por Melissa Pierce.
Durante el acto, la mitocondria de Maya, que había permanecido en estado latente durante once años en el cuerpo de Melissa, despertó y la transformó en Mitocondria Eve. Como era de esperar, esta Mitocondria Eve, después de tanto tiempo tenía ganas de llamar la atención. Así que lo primero que hizo fue matar a todos los asistentes que estaban en el Carnegie Hall quemándolos, salvo a Aya, que resulto ser inmune.
Los seis días siguientes, Aya luchó por todo Manhattan contra Eve y los seres malignos que hizo aparecer, conocidos como Criaturas Neo-Mitocondriales (NMC). Pudo tener éxito en esto gracias a los poderes que comenzaron a manifestarse en ella. Más tarde, Aya descubriría que tenía estos poderes debido a que durante el trasplante de cornea de Maya, la mitocondria también se introdujo en ella. Sin embargo, la mitocondria no pudo tomar control de Aya porque el núcleo de sus células estaba muy evolucionado. Aya luchó y destruyó la amenaza de la mitocondria que trataba de esclavizar a toda la humanidad. Más tarde, se enfrentó a Eve en Isla de la Libertad. Esta lucha resultó en la muerte de Eve. Después de esto sin embargo, ella tuvo que destruir a la criatura conocida como Ser Último, al que Eve dio a luz. En el transcurso de la batalla entre la humanidad y la evolución, Aya finalmente pudo destruir a la criatura con la ayuda de Daniel y el científico japonés Kunihiko Maeda. Muy pronto Aya se convirtió en una heroína entre los rangos del gobierno por sus actos heroicos mientras que pocos civiles eran conscientes de lo sucedido.